Desde distintos rincones de Argentina, un grupo de militantes marcha por las montañas de la Patagonia en defensa del Lago Escondido, que fue usurpado por el multimillonario británico Joe Lewis. En el camino, enfrentan los desafíos de la naturaleza y la violencia de grupos paraestatales financiados por el magnate. En clara desventaja, su lucha simboliza la resistencia y el profundo espíritu soberano de quienes reclaman justicia.