Durante los años 1998 a 2001 desaparecieron 14 niñas dentro de la comuna de Alto Hospicio, en la ciudad de Iquique. Gran Madre encarna la voz colectiva de las 14 familias de las víctimas del psicópata. A través de un testimonio revela la espera, enfrenta la incertidumbre y denuncia las injusticias sociales. La única sobreviviente del asesino, ayuda a cerrar el ciclo de dolor e inquietud.